sábado, 4 de julio de 2009

Desde Gracias, Lempira un pequeño municipio de mi país Honduras les escribo

Por Clara G.
Viernes 3 de julio, 2009

Desde Gracias, Lempira un pequeño municipio de mi país Honduras les escribo:

Me llamo Clara, soy hondureña, pero en este momento soy más una defensora de la libertad de expresión de los pueblos y de sus costumbres. Como bien sabrán, nuestro país ha sido desprestigiado por un pequeño pero significativo sector de la sociedad de mi país, representante de los acaudalados que todo lo pueden como es común en nuestros países pobres.

Déjenme decirles, que es una vergüenza cómo este sector ha jugado con la dignidad de este pueblo y sigue jugando con él, coartándolo de su libertad de expresión, circulación e información. Nos atemorizan con sus cañones, armas de fuego y leyes que ellos mismos fabrican para imponer una vez más su “poder” mientras nos tachan de “izquierdas”, “subversivos”, “anti pacifistas” y “alborotadores”.

¿Qué es la “Paz” para un poderoso millonario? ¿Qué significa esta palabra en su reducido mundo? ¿Y por qué una vez más creen que el pueblo es ignorante? Simple, porque lamentablemente, tienen el “maldito poder” que les dan las armas que usan para pisotearnos cuantas veces quieren. Es indignante cómo, desde nuestros pequeños pueblos repletos de cultura ancestral no es posible pronunciarnos con las fuerzas que quisiéramos! Tantos intentos hemos tenido y se nos amenaza con fusiles para no proceder…en cambio “ellos” dan días libres y en algunos casos obligan a sus trabajadores para que vayan a pronunciarse a las calles y luego transmitir con la tecnología que a nosotros nos niegan, la gran farsa de un gobierno ilegítimo y nacido de la violencia y la ilegalidad. Se proclaman pacifistas como si el pueblo verdadero que vive en los campos no lo fuera…el pueblo lucha cada día por comer, por educar a sus hijos, por vivir bajo las leyes de un Dios lleno de amor, paz y perdón.

Esto es una lucha por poder…maldito poder! ¿Por qué nos utilizan de esta manera? ¿Por qué nos ven como a un pastel del que todos pueden coger tajada? Luego del lamentable hecho del pasado 28 de Junio no han hecho más que repartirse cargos públicos entre familiares y seguidores, que en lo que menos piensan es en este pueblo que aquí en el campo clama por que se le respeten sus derechos y se les deje opinar ya que son ciudadanos de este país. El llamado “dialogo” que tanto proclaman los oligarcas de este país, es solo una treta más para hacer pensar a la comunidad internacional que lo que buscan es la paz, ¿Quién ha dicho que nosotros no queremos la paz? Pedimos…exigimos un país en el que se respeten nuestros derechos democráticos y se viva sin un estado de sitio, porqué no somos animales!

No tenemos más mejías que golpeen, nuestras armas son la voz y nos las están callando! Exhorto a todos los que leen estas líneas, sobre todo a la comunidad internacional, que no nos abandonen. Que pronuncien de manera contundente su posición como país a través de sus embajadas. Ayúdennos porque nosotros desde el campo no tenemos los mecanismos suficientes como para hacer que nuestra voz se escuche. Esto es lamentable, pero es la única forma que tenemos como país para hacernos escuchar.

Por un país lleno de esperanza,

Atentamente,

Clara

miércoles, 1 de julio de 2009

Un golpe de estado siempre es antidemocratico

Por Mauricio Vallejo Márquez

28 Junio 2009

Es una pena que aún en pleno siglo XXI existan personas que deseen arrebatar lo legítimo con la fuerza. En Honduras las Fuerzas Armadas han hecho un golpe de Estado Militar y han violado su misma Constitución al quitarle ilegítimamente la presidencia a Manuel Zelaya.

No les ha bastado con quitar al mandatario elegido democráticamente, sino que incluso han afirmado que su Golpe es una medida de verdadera democracia. Incluso se conoce de maltratos a las personas de las embajadas de Cuba y de Venezuela, según lo expresan algunos medios internacionales de prensa. En verdad es una pena lo que sucede en Honduras y la demostración de la intolerancia y la falta de razón de parte de un grupo que sentía amenazados sus intereses ya sea económicos o de poder.

Todo presidente, y sobre todo uno apoyado por el pueblo, debe terminar en el tiempo establecido su período presidencial y esto no lo han respetado los militares hondureños que han desobedecido al comandante de las Fuerzas Armadas Manuel Zelaya. A pesar de que incluso los gobiernos de Estados Unidos, Venezuela, Ecuador, Chile, El Salvador y tantos más han condenado la acción de los militares hondureños. Hasta la Organización de Estados Americanos (OEA ) se han pronunciado en contra del Golpe.

Vivir en toques de queda es difícil y los pobres ciudadanos hondureños están siendo reprimidos y encarcelados en sus propias casas desde hoy a las 6:00 pm. hasta el próximo martes. Sin dejarles expresarse, sin importarles que apoyan a Zelaya incluso a riesgo de sus vidas, las cuales casi han sido irrespetadas por los soldados que han disparado al aire y han amenazado con sus fusiles, no sólo a ciudadanos, sino también a periodistas. Es una falta de respeto a la dignidad humana de parte de los golpistas que privaran de alimento, de circulación, de comunicación a los ciudadanos hondureños por el "pecado" de haber elegido a un presidente progresista.

Es una verdadera lastima y es algo condenable. La democracia nos llama a ser tolerantes ante las ideas de otros. No permitamos más atropeyos a los ciudadanos hibuerenses y esperamos que pronto sea restablecido el orden de esa nación de la forma legal y permitir el regreso de Zelaya a terminar su periodo presidencial, tal y como su pueblo lo desea. Adelante Honduras, estamos contigo.

Reproducido del Blog Mauricio Vallejo Márquez

La hipocresía de la derecha salvadoreña ante la crisis hondureña

VEND - Movimiento de Veteranos de Guerra del Ejercito Nacional para La Democracia

El 29 de junio de 2009, un día después del troglodita golpe de estado contra el presidente Manuel Zelaya, un servil y bastardo vocero de la derecha salvadoreña de nombre Luís Membreño, en la amarillista y mediática Prensa Gráfica dice textualmente lo siguiente: “Latinoamérica no puede darse el lujo de seguir ejemplos fracasados de dictadores que creen tener un designio de Dios para hacer revoluciones marxistas (…) El golpe de estado de ayer en Honduras es un claro mensaje para aquellos gobernantes latinoamericanos que quieran irrespetar el orden constitucional establecido en cada uno de los países”.


Posteriormente, la “cofradía” de la oligarquía criolla representada en ARENA trata de minimizar el criminal golpe de estado y arremete contra el presidente Hugo Chávez por su franca condena y ridiculización que hizo del títere de Roberto Michelleti. Lo expresado por el terrorista mediático de Membreño y de los voceros del criminal partido de ARENA, solamente sugieren que ha existido algunos niveles de complicidad entre ambas oligarquías con el propósito de retornar al pasado y mantener sus privilegios a través de los golpes de estados y las dictaduras militares. Recordemos que el expresidente arenero Francisco Flores fue el único que apoyó el frustrado golpe de estado contra el mandatario venezolano y permitió el asilo de varios de los militares golpistas en nuestro país.


La aleccionadora experiencia del golpe de estado en la hermana República de Honduras nos devela el carácter criminal de las oligarquías centroamericanas y en especial las honduro-salvadoreñas. Sin embargo, la respuesta mundial ha sido aplastante y para garantizar el regreso de la institucionalidad y retorno del presidente Zelaya, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, el SICA y la OEA, deberán contemplar la posibilidad de la intervención directa de fuerzas militares de pacificación para neutralizar a las “cavernícolas” fuerzas golpistas de Honduras. De ninguna manera debemos de permitir el regreso de las “dictaduras gorilas” y tampoco los “pinochetazos”.


Los primeros que pondrán el “grito en el cielo” sería la antievolutiva derecha salvadoreña, pero ésta no tendrá la solvencia moral ni tampoco histórica para exigir “soberanía” y tratar de “defender” los asuntos internos de sus compinches hondureños; así como “justificaron” la invasión y envío de tropas salvadoreñas a Irak, actualmente existen condiciones valederas y humanamente genuinas para imponer el orden y restablecer la democracia en Honduras. El envío de una fuerza internacional pacificadora y de los “cascos azules” a Honduras, es una oportuna necesidad para evitar que se desate una guerra civil que traerá más pobreza y sufrimiento al pueblo hondureño, ya que los golpistas y las oligarquías criollas deberán de recibir un castigo históricamente ejemplarizante.


Nuestro país no escapa a las conspiraciones de la oligarquía y del crimen organizado (ARENA, PCN y PDC). El sistemático sabotaje que la derecha emprende contra el gobierno de Mauricio Funes y del FMLN, cada día es más que evidente con su orquestado accionar desestabilizador: sabotaje a la elección del fiscal y de los magistrados de la Corte Suprema de Justicia; con la prostitución de la Asamblea Legislativa al imponer a un miembro del partido de la banda de los “perrones” como presidente de la misma (PCN); la obstaculización para la elección del Procurador de la República; incremento de la inseguridad y del crimen organizado, etcétera.


El nefasto papel que la oligarquía salvadoreña emprende contra el gobierno del presidente Funes se puede delictivamente tipificar como un atentado contra la Seguridad del Estado; por lo tanto, a Mauricio Funes y al FMLN, no deberá temblarles la mano para usar la misma moneda con la derecha salvadoreña y aplicarles la “ley contra los actos de terrorismo y de asociaciones ilícitas”. ¿Acaso no son terroristas las perversas presiones de la oligarquía salvadoreña que hasta cuentan con un “ejército privado” de más de 60 mil efectivos distribuidos en “agencias de seguridad”?


Le pedimos al gobierno del presidente Mauricio Funes que mantenga el cierre de las fronteras hasta que se garantice el retorno del presidente Zelaya; también, le pedimos que ordene una investigación de inteligencia de estado para poder determinar el grado de involucramiento de personeros de la derecha salvadoreña en la conspiración y golpe de estado contra el gobierno legítimo de Honduras.


¡VIVA EL HEROICO PUEBLO SALVADOREÑO!

¡POR LA CONSTRUCCIÓN DE UNA IZQUIERDA REVOLUCIONARIA UNIDA EN LOS PRINCIPIOS Y EN LAS ACCIONES!

¡SIN PERDON Y SIN OLVIDO DE NUESTROS MARTIRES REVOLUCIONARIOS!

¡VIVA EL MOVIMIENTO DE VETERANOS DEL END!

END

(FPL-“Farabundo Martí”; FPL-GPP/ FCER; ERP; FARN; PRTC y FAL)

El Salvador, 1 de julio de 2009

lunes, 29 de junio de 2009

CENTRAL AMERICA: NO MORE BANANA REPUBLIC

Por Manlio Arqueta

Aunque el término originalmente fue aplicado a Honduras por el escritor humorista norteamericano O´Henry, posteriormente se endosó a todos los países dominados “por corruptos, tiranos y sumisos a los países ricos” –dice Wikipedia-. Todo el Caribe y América Central fueron forzados a adaptarse a ser repúblicas bananas y el término se extendió a Africa y Asia. El nombre en inglés tenía razón de ser: se atribuía a los Estados Unidos ser el gran amigo de las dictaduras y en esa época, la producción de banano (la United Fruit Company) ligaba sus intereses privados a intereses estatales. De esas etapa histórica se registra una famosa frase de un presidente nortemericano Teodoro Roosvelt: “Somoza es un son of bicht pero es nuestro son of bicht”.
El antecedente más funesto fue el golpe de estado contra el presidente coronel Jacobo Arbenz, casado con una salvadoreña proveniente de las familias más ricas de El Salvador, María Vilanova; sin embargo, en esa época, y aun años después de haber sido depuesto el presidente Arbenz, Vilanova de Arbenz fue perseguida en los países donde se asiló. La acusaban de haber sido el poder tras el trono de su marido y fuera del trono y muerto Arbenz, la salvadoreña seguía siendo un peligro para Guatemala.
Eran los tiempos del Ex Secretario de Estado de Estados Unidos, John Foster Dulles, quien afirmaba que lo que era bueno para la General Motors era bueno para los Estados Unidos. Claro Dulles era abogado de de United Fruit Company y al terminar su mandato se empleó como abogado de la General Motors.
Esta situación siguió prevaleciendo en América Central aunque en la última década del siglo XX, luego de guerras civiles y los acuerdos de paz, se inicia un proceso democrático. El estigma de bananas republic se fue perdiendo.
En el caso de Honduras ni siquiera se arguye el peligro comunista como se señalaba antes para mantener las banana republics, la familia Zelaya, del Presidente es una de las más ricas de Honduras.
La decisión de un juez de que no procedía una encuesta no vinculante donde se preguntaba sobre su voluntad de organizar una cuarta urna en las próximas elecciones del mes de noviembre del 2009, una consulta al pueblo para ver si estaba de acuerdo con una Cuarta Urna en esas elecciones de noviembre. Esta sola pregunta produjo el golpe de estado. Se inventaron supuestos, hata se habló que se pretendía quitar la patria potestad a los niños mayores de tres años, o implantar la reelección presidencial. En todo caso, la encuesta no estaba vinculada a propuesta política, pues el proceso, si acaso el pueblo la aceptaba, iría por los caminos legales de una Asamblea Constituyente.
Lo que nos dice el golpe de estado en Honduras es que el sistema democrático que estamos viviendo en América Central a partir del siglo XXI puede ser roto por una simple apelación de juez o abogado y si un organismo judicial superior lo acepta, puede dar lugar a deponer a un presidente. La lección es funesta. La administración de la ley puede inventarse recursos para romper el orden constitucional. Esto fue el origen del ataque al sistema interamericano democrático, que apenas está echando raíces en nuestras desgraciadas repúblicas centroamericanas.
La ocurrido en Honduras nos da una señal que la democracia no está consolidada, y si bien el sector que maneja las armas puede ser profesional en aceptar con obediencia a la Constitución, también es posible que un recurso de cualquier persona e interpretado por un órgano del Estado es capaz de abrirle las puertas a un grupo de ambiciosos para deponer a un presidente democráticamente elegido.
No hay pretexto, no hay medida cuando se quiere justificar un atropello. Pero abogados sobran, civiles también, incluso intelectuales para atizar a pequeños grupos ambiciosos y poner la ley como mascarón de proa para la perversión política. Las dictaduras siempre se defendieron con la ley en la mano y cuando no fue posible crearon sus propios medios alternos para sostener su poder autoritario, para dar sus madrugones y cometer sus crímenes.
Sin embargo, hay una esperanza: los tiempos de las banana republics ha cambiado, la General Motors casi está en quiebra, Dulles muertecito y tristemente célebre, y los Estados Unidos quiso un cambio en su historia: elegir al presidente Barak Obama con su frase de cambio ya universal: “Yes, we can”. Y el pueblo le aceptó el cambio planteado. Yes you can. Las dictaduras militares y la barbarie no deben volver a América Central.
Por el bien de América Latina las dictaduras no pasarán. El golpe militar en Honduras es un plomazo a la tolerancia política como dinámica del sistema democrático continental, no hay otra salida: reponer al presidente Zelaya para ponerle paro a la perversión ocurrida esta madrugada del 28 de junio del 2009.
Ninguna crisis política debe ser resuelta por las balas y los fusiles, esta es una verdad incontrovertible en el siglo de la información, el conocimiento y la tecnología.

San Salvador, América Central, 28 de junio de 2009